Inteligencia musical - ritmica

La inteligencia Musical-Rítmica pude ser enseñada y desarrollada a un nivel alto a la mayoría de personas. Sin embargo el desarrollo avanzado y extremo en la composición musical o en la inteligencia musical parece ser algo con lo que nacen solo unos pocos. Las melodías y los ritmos son los símbolos que se pueden usar para expresar esta inteligencia. A los que son fuertes en esta inteligencia les gusta escuchar y crear música de varias maneras. Algunas personas que podríamos considerar “modelos” de esta inteligencia son:
  • Ludwig van Beethoven (compositor)
  • Plácido Domingo (director de orquesta y cantante)
  • Carlos Santana (guitarrista)
  • Antonio Stradivari (fabricante de violines)
  • Luis Miguel (cantante)
  • John Lennon (escritor de canciones)
La música no solamente es para las clases de música. La música y el ritmo se pueden utilizar para hacer más viva cualquier lección. La música se usa de manera efectiva para crear una tonada, para aprender información y para ampliar el sentido de ritmo de un alumno.
También desarrollamos esta inteligencia a través de otras inteligencias por ejemplo haciendo que los alumnos escriban la letra de canciones, dibujen su reacción a una canción y discutan su interpretación.

Estrategias:

Pueden emplear estas estrategias para ayudar a sus hijos o alumnos a desarrollar su inteligencia Musical-Rítmica:
  • Música de fondo: La investigación sugiere que la música reduce el estrés, mejora el aprendizaje y la retención a largo plazo. Se pueden utilizar diferentes tipos de música para calmar a los alumnos, para introducir una pausa en el tiempo, para explorar un tema, conocer una cultura, etc. Son muchos los profesores que han obtenido mejores resultados en exámenes al usar música de fondo (se recomienda música barroca o la llamada de “ascensor” ya que el ritmo es similar a las palpitaciones del corazón.). El poner este tipo de música mientras sus hijos están estudiando también da buenos resultados.
  • Lecciones líricas: En estas lecciones los alumnos escriben o cantan canciones basadas en el currículo. Existen varios casetes para enseñar a los alumnos diferentes partes del currículum a través de canciones que van desde el rap hasta el rock. También pueden los alumnos (o sus hijos) escribir sus propias canciones sobre algún tema que tengan que aprender y cantarlas en alguna tonada conocida.
  • Recitar en equipo: Los alumnos trabajan en equipos pequeños para crear recitales relacionados con el contenido. Primero seleccionan las palabras, luego le añaden el ritmo de manera que sobresalgan las palabras importantes. Por último le agregan el acompañamiento generalmente con aplausos, golpeando con los pies o chasqueando los dedos. Pueden incluir movimientos para integrar la inteligencia Kinestésica.


QUE ES LA RITMICA?

Es la base del método Jaques-Dalcroze, un método que utiliza el movimiento corporal como medio de sensibilización y experimentación de los elementos del lenguaje musical. Constituye una preparación para todas las artes basadas en el movimiento.
La rítmica no es un fin, es un medio.
La finalidad directa y práctica de la rítmica fue expresada por su creador Emile Jaques-Dalcroze con estos tres conceptos:
  1. Desarrollar y perfeccionar el sistema nervioso y el aparato muscular de tal manera que se pueda crear una mentalidad rítmica, gracias a la colaboración íntima del cuerpo y del espíritu bajo al influencia constante de la música.
  2. Establecer relaciones armoniosas entre los movimientos corporales, dinámicamente matizados y las composiciones y descomposiciones diversas del "tiempo"para crear el sentido rítmico-musical.
  3. Poner en relación los dinamismos corporales matizados en el tiempo con las dimensiones y resistencias del "espacio" para crear el sentido del ritmo músico-plástico.
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LA EDUCACIÓN RÍTMICA EN EL NIÑO DE INFANTIL

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Si observamos el entorno que nos rodea, podemos ver que el ritmo siempre está presente. Desde el vientre materno experimentamos una serie de ritmos naturales que están en la base de nuestra vida fisiológica (latidos del corazón, respiración...) y también psíquica. El ritmo es algo natural en el ser humano; no existe un ritmo común a todos (por ejemplo, cada uno tenemos una forma peculiar de andar, mover los brazos, hablar...)
Este sentido rítmico podemos emplearlo como punto de partida de la educación musical del niño. Se puede hablar de una evolución rítmica del niño.
Hacia el año y medio el niño utiliza todo su cuerpo para responder a la música rítmicamente, a los 2 años su motricidad va respondiendo ante el fenómeno musical de una manera diferente, dado golpes con los pies en el suelo, balanceándose...
A partir de 3 años acompaña de forma rítmica una canción, percutiendo con las manos o los pies. Conforme va creciendo comienza a coordinar mejor su propio ritmo con el musical y manifestándolo a través del movimiento.
Dentro de la enseñanza musical el ritmo ocupa un papel muy importante porque proporciona orden, serenidad, equilibrio. Éste ayuda desarrollar capacidades motrices (caminar, correr, saltar...), actividades motrices especiales (juegos de imitación, destreza, precisión rítmica de los movimientos)... El desarrollo del sentido del ritmo favorece la formación del sistema nervioso.
La educación del sentido del ritmo también incluye la educación auditiva: el oído se adapta al ritmo y posteriormente el cuerpo lo traduce en movimiento
El movimiento rítmico ayuda al niño a tomar conciencia y hacerse dueño de su cuerpo, como instrumento musical y de expresión, proporcionándole una mayor agilidad psicológica que le ayudará al afianzamiento de la personalidad y a una mejor adaptación al medio socio-cultural.
El ritmo también tiene relación con la preescritura y el dibujo. A los dos o tres años realizan garabatos, pero poco a poco van tomando conciencia de la relación de su mano con los grafismos. Cuando los están realizando, si les hacemos oír una música apropiada, les ayudamos a efectuar otros movimientos más flexibles que van preparando al niño para la escritura a través de gestos y trazados que al mismo tiempo les van liberando de tensiones musculares.
Existen diversos elementos fundamentales del ritmo musical que los niños pueden ir descubriendo: el pulso o tiempo (sucesión periódica de pulsaciones iguales), el acento (fuerza con la que se ejecuta uno de los pulsos), el compás o ritmo musical (división del tiempo en partes iguales)...
Los niños pueden relacionar el pulso con los pasos al caminar, el tic – tac del reloj, los latidos del corazón. Para trabajar el acento podemos realizar ejercicios sobre recitaciones de versos, canciones sencillas... También ayudará al estudio del mismo juegos donde caminamos al ritmo de una marcha determinada y marcamos con el pie el acento musical...
Es aconsejable seguir un plan de trabajo con nuestro alumnado de Educación Infantil para que vaya conquistando el ritmo de un modo gradual y consciente a través del movimiento, la expresión del cuerpo, los juegos musicales... Los ejercicios sensoriales también podemos utilizarlos como punto de partida de la educación rítmica y de toda la formación musical.
Para desarrollar el ritmo en los niños podemos utilizar instrumentos naturales o musicales. Al hablar de “instrumentos naturales” me estoy refiriendo principalmente al cuerpo como instrumento de percusión que se inicia con el desarrollo del esquema corporal en cuatro niveles: pies, rodillas, manos y dedos, obteniendo diferentes planos sonoros con gran riqueza y variedad de timbres. Esta percusión corporal tiene una gran importancia dentro de la coordinación motriz.
Las actividades musicales rítmicas, vocales, instrumentales y de movimiento tienden a desarrollar la belleza, el equilibrio, la armonía.... Por todo lo mencionado, el ritmo tiene una importancia extraordinaria dentro del desarrollo integral del niño y queda de este modo justificada su educación desde las primeras etapas.

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